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Latinoamérica

La USAID financia universitarios venezolanos que adversan a Chávez

El diario Washington Post recibió documentación que prueba esa «promoción de la democracia» al estilo de la administración Bush

Por: Juana Carrasco Martín

Correo: internac@jrebelde.cip.cu

02 de diciembre de 2007 13:11:27 GMT

Luego de publicar un artículo del ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld en el que habla de «las amenazas de hoy día» y da su receta de cómo enfrentar al presidente Hugo Chávez, el Washington Post, en otro artículo publicado este domingo, potencia a los universitarios como oponentes al mandatario y a la reforma constitucional que hoy está votando el pueblo venezolano.

Partiendo de una aseveración totalmente falsa: «Pistoleros pro-gobierno los han tiroteado», el diario washingtoniano presenta al «ecléctico grupo de estudiantes universitarios» como aquellos que «han formado quizás la oposición más creíble y potente a los cambios constitucionales propuestos por el Presidente Hugo Chávez». Le dan así una validez y alcance lejos de la realidad y una consistencia monolítica que tampoco se ajusta a cuanto sucede en los centros universitarios de ese país, donde la juventud —universitaria o no— ha dado en estos días más de una muestra de ser parte del pueblo bolivariano en la batalla por el Sí a las reformas.

Con este artículo dominical, el Washington Post, completa su papel en la campaña y proceso anti-chavista, en que está involucrada casi toda la gran prensa estadounidense, y que en el caso del influyente periódico washingtoniano se resume en el editorial que publicó hace un par de semanas: «El golpe del Sr, Chávez», donde aseguraba que de aprobarse las reformas Venezuela consumaría su evolución hacia una «dictadura».

Para el Post, «los estudiantes han emergido como la conciencia» del país, sin embargo, no pudo pasar por alto que muchos de esos estudiantes y sus líderes proceden en realidad de universidades elites como la católica Andrés Bello, de Caracas, y que «algunos grupos estudiantiles han recibido financiamiento para sus talleres de la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos (USAID)», como prueban documentos oficiales que fueron puestos en manos del diario.

Los documentos que la publicación recibió el sábado, fueron obtenidos por Jeremy Bigwood, investigador del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, mediante la ley de libertad de información, y ellos muestran que desde el año 2003 esos grupos estudiantiles han recibido 216 000 dólares para programas de «resolución de conflicto» y «promoción de la democracia», términos harto conocidos en los planes subversivos que Estados Unidos promueve en aquellas naciones que considera «enemigas» y hasta tiene en las listas de supuestos estados «terroristas».

La mano de la administración Bush está entonces en ese movimiento, que se presenta como si fuera todo el estudiantado venezolano.

El artículo del Washington Post cita también a Jennifer Rahimi, portavoz de la embajada de Estados Unidos en Caracas negando que financien el movimiento opositor y que existan una conspiración contra el referendo constitucional, pero reconociendo que sí apoyan «la actividad no partidista de la sociedad civil», la nomenclatura asignada para enmascarar sus peones para fomentar la subversión, incluso desde que dieron el frustrado golpe de estado que encabezó Pedro Carmona, el breve.

¡Bastan doce hombres!

Sería inútil pretender que la noticia de la negativa ciudadana a la Reforma Constitucional no nos ha afectado. Y más que afectar, sorprender. Los resultados fueron dados a conocer ya entrada la madrugada, atendía otros asuntos y al irme a dormir, casi entre sábanas, me comentaron que "ganó la oposición". Cifré mis últimas esperanzas en alguna confusión y caí rendido a la cama.
A primera hora comprobé la veracidad de la información. El golpe me choqueó, por varias horas. Por analogía me situé en la última vez que una chica me rechazó: había barajado todas las posibilidades excepto la que ella esgrimía ahora para alejarme, había otro. Aquello no estaba previsto, tardé algún tiempo en recuperarme. Algo similar me sucedió ahora. Para mí la certeza en el triunfo era total. Una confusión de sentimientos bullían en mi interior. Por suerte ya todos aclarados. He aquí algunas de mis conclusiones.
El socialismo estuvo en peligro de extinción. Para aquellos que lo amamos, comtemplar su resurgimiento, participar de él, ha constituido un placer infinito. La euforia que nos ha provocado su renacimiento en los pueblos oprimidos de América quizás afectó un poco nuestro objetivismo, pensamos tal vez, que todo era ya coser y cantar. Ha sido una lección que sabremos aprovechar. Porque a diferencia de otros, nosotros, los revolucionarios, sabemos sacar experiencias de nuestras reveses. El proceso bolivariano continuará, ahora cerraremos filas, y cada paso hacia el enemigo, lento pero firme, será dado. Enemigo que no será tal en la medida en que sepamos acercárnosle. Tampoco era posible radicalizar una revolución, con el apoyo de la mitad del pueblo. No perdamos ni uno de los que ya tenemos, y tratemos de ganar a aquellos que el domingo permanecieron en sus casas.
Chávez ha asumido la derrota con dignidad y gallardía, más allá de las burlas de los tontos, cualquier enemigo inteligente sabría que es ahora cuando debe cuidarse más. De hechos contradictorios están repletas las revoluciones. Quien conozca un poco de Historia de Cuba, calculará cuanto podrá hacer Chávez que cuenta más de 12.

Encuentro

Recientemente tuve oportunidad de participar en un foro social universitario. Estudiantes de este nivel de toda "Nuestra América" compartimos experiencias sobre nuestras realidades, sueños y dificultades.
Solo unos minutos después de iniciada la conversación parecíamos amigos de todad la vida. Internet es una óptima forma de comunicación indirecta, la más usada hoy en día, pero por mucho que avance nunca podrá sustituir el calor de un abrazo, la mirada sincera a los ojos, sin disfraces o niks, porque ni siquiera nombres hace falta en tales casos. Aprendí más sobre Latinoamérica en esas 12 horas que lo que he podido asimilar en todas las horas de Historia de mi vida. Únicamente detenerse a mirar a nuestra gente, intercambiar. Leemos en sus rostros de los siglos de explotación, de su lucha valerosa y siempre en condiciones injustas por abrirse paso en este mundo; porque se le conozca, porque se le respete. Me vino a la mente una de las escenas más vistas en el globo por estos días: "¿Por qué no te callas?". "Os digo que si éstos callan gritarán las piedras." Venezuela no se calla, Cuba no se calla, Bolivia no se calla, Ecuador y Nicaragua han comenzado a gritar y les romperemos los tímpanos. Extrañan aquellos años en que se podía escuchar el vuelo de una mosca desde el Bravo a la Patagonia. Me atengo a los hechos, y antes de que llegasen todos estos nuevos líderes al poder no los había para los pobres. Hoy los "milagros" se multiplican sobre los andes, la integración regional se hace palpable. A quienes intentan medir la agitación y se consuelan con el ejemplo de la Cumbre recomendarles mirar a la Cumbre paralela, la de los pueblos. Fué allí donde estuvo el alma de América no en aquella pulcra instalación sede oficial. Americanos, ¡unámonos todos! ¡Cerremosle el paso al gigante de las siete leguas!