¡Bastan doce hombres!
Sería inútil pretender que la noticia de la negativa ciudadana a la Reforma Constitucional no nos ha afectado. Y más que afectar, sorprender. Los resultados fueron dados a conocer ya entrada la madrugada, atendía otros asuntos y al irme a dormir, casi entre sábanas, me comentaron que "ganó la oposición". Cifré mis últimas esperanzas en alguna confusión y caí rendido a la cama.
A primera hora comprobé la veracidad de la información. El golpe me choqueó, por varias horas. Por analogía me situé en la última vez que una chica me rechazó: había barajado todas las posibilidades excepto la que ella esgrimía ahora para alejarme, había otro. Aquello no estaba previsto, tardé algún tiempo en recuperarme. Algo similar me sucedió ahora. Para mí la certeza en el triunfo era total. Una confusión de sentimientos bullían en mi interior. Por suerte ya todos aclarados. He aquí algunas de mis conclusiones.
El socialismo estuvo en peligro de extinción. Para aquellos que lo amamos, comtemplar su resurgimiento, participar de él, ha constituido un placer infinito. La euforia que nos ha provocado su renacimiento en los pueblos oprimidos de América quizás afectó un poco nuestro objetivismo, pensamos tal vez, que todo era ya coser y cantar. Ha sido una lección que sabremos aprovechar. Porque a diferencia de otros, nosotros, los revolucionarios, sabemos sacar experiencias de nuestras reveses. El proceso bolivariano continuará, ahora cerraremos filas, y cada paso hacia el enemigo, lento pero firme, será dado. Enemigo que no será tal en la medida en que sepamos acercárnosle. Tampoco era posible radicalizar una revolución, con el apoyo de la mitad del pueblo. No perdamos ni uno de los que ya tenemos, y tratemos de ganar a aquellos que el domingo permanecieron en sus casas.
Chávez ha asumido la derrota con dignidad y gallardía, más allá de las burlas de los tontos, cualquier enemigo inteligente sabría que es ahora cuando debe cuidarse más. De hechos contradictorios están repletas las revoluciones. Quien conozca un poco de Historia de Cuba, calculará cuanto podrá hacer Chávez que cuenta más de 12.
A primera hora comprobé la veracidad de la información. El golpe me choqueó, por varias horas. Por analogía me situé en la última vez que una chica me rechazó: había barajado todas las posibilidades excepto la que ella esgrimía ahora para alejarme, había otro. Aquello no estaba previsto, tardé algún tiempo en recuperarme. Algo similar me sucedió ahora. Para mí la certeza en el triunfo era total. Una confusión de sentimientos bullían en mi interior. Por suerte ya todos aclarados. He aquí algunas de mis conclusiones.
El socialismo estuvo en peligro de extinción. Para aquellos que lo amamos, comtemplar su resurgimiento, participar de él, ha constituido un placer infinito. La euforia que nos ha provocado su renacimiento en los pueblos oprimidos de América quizás afectó un poco nuestro objetivismo, pensamos tal vez, que todo era ya coser y cantar. Ha sido una lección que sabremos aprovechar. Porque a diferencia de otros, nosotros, los revolucionarios, sabemos sacar experiencias de nuestras reveses. El proceso bolivariano continuará, ahora cerraremos filas, y cada paso hacia el enemigo, lento pero firme, será dado. Enemigo que no será tal en la medida en que sepamos acercárnosle. Tampoco era posible radicalizar una revolución, con el apoyo de la mitad del pueblo. No perdamos ni uno de los que ya tenemos, y tratemos de ganar a aquellos que el domingo permanecieron en sus casas.
Chávez ha asumido la derrota con dignidad y gallardía, más allá de las burlas de los tontos, cualquier enemigo inteligente sabría que es ahora cuando debe cuidarse más. De hechos contradictorios están repletas las revoluciones. Quien conozca un poco de Historia de Cuba, calculará cuanto podrá hacer Chávez que cuenta más de 12.
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